Un espacio que recobra vida en el Muro de Santiago


Enmarcada en un entorno sin igual, esta vivienda nace de la idea de entrar en comunicación directa con la naturaleza.

Debido a su tipología de vivienda entre medianeras, se opta por una solución de cerramiento que permita entrar en contacto directo con la rivera del río Guadalope por su fachada principal.

A través de un gran ventanal que unifica todas las estancias principales se genera una estética ordenada de la fachada, que se adapta a la perfección con su entorno urbano.

Gracias a las características de la carpintería y del doble vidrio de seguridad con cámara estanca se obtiene una calificación energética A. Esto se debe a que la transmitancia de energía con el exterior se ve mejorada gracias a la gran superficie de medianeras existente.

A su vez, mediante un tratamiento de parsol del vidrio exterior se regula la incidencia lumínica, lo que permite que gran parte de la luz que llegue al vidrio se refleje, provocando un efecto espejo sin perjudicar la luminosidad del interior.

Por otro lado, la excelente calidad del sistema de carpintería y vidrio elegido garantiza un control térmico y acústico, creando un confort total en el interior de la vivienda.

La reinterpretación del sistema constructivo en la utilización de materiales tradicionales hace que la vivienda se perciba como un edificio integrado en su entorno urbano con un aspecto sencillo a la vez que moderno.